Con tantas febriles horas
y con tantos largos sueños
te veo, te siento,
en tal oscuro cielo.
Solo quedan estrellas
a las que mirar,
pues siempre te ví en una,
ya nunca dejarás de brillar
miércoles, 3 de junio de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
