Se oyen ruidos de fondo,
la calle está muda,
la noche está caída
y tu mirada está desnuda.
Tus labios me llaman,
celosos del viento,
en este atardecer,
en éste, nuestro cielo.
Tan veloz como el céfiro
me acerco por tus besos,
abollando el coche verde
con nuestro desenfreno.
Más, con ganas de más,
se quedan nuestros cuerpos,
deseosas nuestras almas
sueñan con empezar el juego.
martes, 28 de febrero de 2012
lunes, 20 de febrero de 2012
Sonríe, princesa.
Sonríe,
como jamás has hecho,
como los versos al alba,
como aquel día de invierno.
Sonríe, porque eso da vida,
como da vida al pasto el rocío,
como tú, en mi imaginación
en mis sueños sin sentido.
Siente mis besos, como yo los siento,
cógeme de la mano y sonríe,
aunque tus besos estén lejos, en Madrid
y los míos estén solos, en Valladolid.
martes, 24 de enero de 2012
Nosotros
Vamos a cantar un cuento
donde no haya ni principio ni final.
Donde sólo estemos tu y yo
y que los demás ladren a la mar.
Qué siniestro...
¡Que amor tan siniestro!
que ni ton ni son, ya está aqui,
dandolo todo, por supuesto.
¡Hay dios que siniestro!
¿Que locuras albergará?
que hoy estoy aqui
que hoy estoy allá...
Já, yo me rio de mí,
necio y emporio,
que tras nubes negras,
llegar a pequeños pasos te ví venir.
incredulo, grito al destino
"¿¡Qué es esto, zopenco!?,
¿¡Que me has mandado!?"
Lo que mas deseaste,
me respondio el muy feo Ù.Ú
Algo tan deseable, tan bonito,
el sonido de tus pisadas
al son de mis latidos...
No hay ninguna puta noche,
que no piense en tus besos,
provenientes de tus labios,
bajo un único techo.
domingo, 1 de enero de 2012
La chica de verde.
Ciegos ojos logran ver tu belleza,
disfrazada con una suave tela verde,
qué desdichado mundo, tan cruel,
que logra ver, lo que yo ansío.
Torno a las calles de papel,
frías, húmedas e iluminadas,
tropezando con mi imaginación,
donde los besos no se gastan.
Qué bella dama imagino,
en el desván de los sueños
tocando la vieja lira,
para yo componer versos.
disfrazada con una suave tela verde,
qué desdichado mundo, tan cruel,
que logra ver, lo que yo ansío.
Torno a las calles de papel,
frías, húmedas e iluminadas,
tropezando con mi imaginación,
donde los besos no se gastan.
Qué bella dama imagino,
en el desván de los sueños
tocando la vieja lira,
para yo componer versos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
