jueves, 18 de agosto de 2011

Tus miradas por mis besos.

Recuerdo el primer día,
esperándote estuve,
cuando saliste tú,
mi corazón también salía.

¿Cómo explicarlo?
No se puede, eso creo,
pero con tu carta,
las veces que la leo,
me llena el corazón de esperanza.

Deseoso, soñé contigo,
soñé que no eras tú,
soñé que el cielo no era azul.

Más tarde, amanecí contigo,
el sol cambió su rumbo
y amaneció a donde mirábamos.

Ay... maldita desgracia,
recuerdo el sofá azul,
rulo sonando,
nuestra voces cantando,
y nuestros labios besando.

Así empezó todo,
recuerdo tu ultima llamada
tu último beso,
en aquella calle,
donde rocé tu espalda.

Me despido
como lo hice nuestro "climax"
con el corazón en un puño
y con angustia en mi garganta.

No miento si te digo,
que nueva musa eres,
que tus labios son mi arpa,
y tu mirada, única entre mujeres.


jueves, 4 de agosto de 2011

Turn off

Deseando viento fresco y andaduras en el valle,
para poder olvidar todo lo que aquello fui,
un desván de recuerdos empolvados,
olvidado por el cielo y yo mismo, me sentí.

No me cabe otra aspiración que buscar,
que entre estrépitos susurros de una sirena,
ni un arpa, ni imaginación supe encontrar,
pero el viento nocturno ayuda
junto a las estrellas que hay en la penumbra
a escribir alguna nota que mi melancolía llena.

Se me agotan las lágrimas por poesía,
temo que aún queden muchas,
pues como la portada de Marea
he pasado las puñaladas a mi sombra,
que oculta detrás de mí, aún llora.