Un silencio inquieto
se respira lentamente,
unos ojos salvajes
vislumbran a los míos,
tu mano en
mi cintura se
mueve libremente
y sin
contemplar en mí
ningún tipo de
hastío.
Cierto
sentimiento recorre mis
frías venas,
notando cada fugaz
suspiro en tu
boca.
No pienso malgastar
mi tiempo en
penas
mientras tu gélido
corazón a mi
alma toca.
No miento, me
encantas con tu sádica
mirada
y quisiera que
sintieras lo que es
ser amada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario