lunes, 20 de febrero de 2012

Sonríe, princesa.

Sonríe,
como jamás has hecho,
como los versos al alba,
como aquel día de invierno.

Sonríe, porque eso da vida,
como da vida al pasto el rocío,
como tú, en mi imaginación
en mis sueños sin sentido.

Siente mis besos, como yo los siento,
cógeme de la mano y sonríe,
aunque tus besos estén lejos, en Madrid
y los míos estén solos, en Valladolid.

No hay comentarios:

Publicar un comentario